Antecedentes
Antecedentes Externos.
Ilustración Europea:
Corriente que pugnaba por transformar radicalmente el antiguo régimen, que luchaba por los principios y buscaba organizar de diferente manera el gobierno, para que fuera la burguesía la que asumiera esa responsabilidad, ofreciendo alguna participación al pueblo en general.
Llego a México en 1750 a través de los jesuitas y alcanzo su apogeo en 1770 con la participación de Benito Díaz de Gamarra. Prospero por diversas causas, entre ellas, por la política ilustrada de Carlos III, por la entrada de extranjeros que divulgaban sus ideas fundamentales y por la lectura de libros, folletos y pasquines que hacían circular noticias y principios de la ilustración.
Entre las principales figuras de este movimiento podemos encontrar a Montesquieu que propuso la separación del gobierno en tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial, Rousseau que establecía que todos los hombres son iguales y que si delegan en algunos la función de gobernar, la fuente de autoridad política, a soberanía radica en el pueblo y Voltaire que critico implacablemente al antiguo régimen y porque pidió la supresión de los privilegios, de la censura, de las arbitrariedades y del despotismo. Independencia de Estados Unidos.
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Pintura de "La Liberté guidant le peuple" de la revolución francesa |
En 1776 las colonias inglesas de América del Norte se rebelaron contra su metrópoli. La cuestión comenzó con el pretexto de resistir a un tributo que la Corona imponía a los colonos, y vino a culminar en una revolución que se convirtió en guerra de independencia, basada en los principios de la soberanía popular. Entre los años 1776 y 1780 los Estados de la Confederación Americana se dedicaron a estructurar su organización política, adoptando la forma republicana, democrática y representativa de gobierno y consagrando en su Constitución los derechos del hombre.
Pero el gobierno español, temeroso de que se repitieran en sus colonias hechos análogos a los de Norteamérica, redoblo su vigilancia, tratando de evitar la propagación de las nuevas ideas de la revolución francesa.
Austria y Prusia declararon la guerra a la Francia revolucionaria y buscaban la ayuda del gobierno español para proteger a Luis XVI, pero como España no estaba en condiciones de emprender una nueva guerra se mantuvo neutral.
Sin embargo, debido a que, en enero de 1793, Luis XVI fue ejecutado España ya no podía continuar neutral así que, en marzo de ese mismo año, ambos países se declararon la guerra. Por dos años se dieron batallas desventajosas para España, no obstante, la alianza que tenía con Gran Bretaña sufrió fricciones ya que esta no dejaba de incursionar en América. Prusia, desgastada por las derrotas firmo un tratado de paz con Francia en Basilea, en abril de 1795, al igual que España a enterarse a pesar de la oposición de los británicos que aprovechando el momento aumentaron las incursiones en colonias hispanoamericanas con la posibilidad de una guerra entre España y Gran Bretaña.
En agosto de 1769, el gobierno de España encabezado por Godoy se comprometió a celebrar una alianza ofensiva y defensiva con el directorio de Francia, debido a esto España quedo completamente supeditada a Francia en lo referente al orden internacional.
Ante esto se dio la ruptura con Gran Bretaña y participaron en varias guerras en las que España sufrió varias consecuencias negativas como: la derrota en la batalla de Cabo de San Vicente, perdida de la isla de Trinidad y bloqueo ingles al puerto de Cádiz.
En 1797 se obstaculizaron los vínculos entre la metrópoli y sus dominios coloniales; en el aspecto financiero se tuvo baja producción agrícola, incapacidad para competir comercialmente en forma efectiva con los rivales extranjeros y mercados americanos, y retraso tecnológico en la industria; debido a esto presente desde 1780 Carlos III tuvo que emitir vales reales intentando conseguir créditos respaldados por ingresos del Estado para cubrir los gastos de la guerra. Para confianza de los acreedores tenía que estar en paz con países extranjeros por lo que en septiembre de 1789 Carlos IV autorizo la desamortización de un considerable número de propiedades eclesiásticas, para obtener ingresos que garantizaran los vales reales.
Esta política altero el ya inestable equilibrio entre el Estado y la Iglesia; en marzo de 1802, Godoy concertó con Inglaterra la Paz de Amiens y durante 1802 y 1805 hubo un periodo de paz, pero con grandes crisis en Cataluña, Valencia y la península ibérica.
Tiempo después se reanudo la guerra entre Francia e Inglaterra, España trato de mantener neutralidad, pero estos le exigieron que tomara posición, entonces el gobierno español se vio comprometido a firmar con Napoleón, nombrado primer cónsul en 1799, una serie de tratados que prácticamente obligaron a España a apoyar la política expansionista de Francia debido a que había quedado supeditada anteriormente, lo que condujo a una nueva guerra con Inglaterra.
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| Napoleón cruzando los Alpes |
Carlos IV declaro la guerra a Gran Bretaña en diciembre de 1804 y ratifico su alianza con Napoleón proclamado emperador de los franceses en mayo de ese año, se hizo extensiva la desamortización y la Tesorería fue obligada a cubrir letras de cambio por un valor de 40 millones de reales por parte de la deuda contraída por Madrid. Invasión de Napoleón Debido a los atropellos y las crisis que se generaron se había generado un sentimiento adverso hacia Godoy, por ello se buscó destituirlo y reemplazarlo por Fernando VII, pero había algo más que el deseo de los enemigos de Godoy pues se estaba maquinando una conspiración. La conspiración encabezada por el príncipe heredero no solo era contra Godoy, sino también contra los reyes; se trataba de un plan completo urdido por el partido fernandista para crear un nuevo gobierno con apoyo de Napoleón.
Sin embargo, esta fue descubierta y a fines del mes de octubre de 1807, Carlos IV informo acerca del complot de su hijo para destronarlo; Fernando VII pidió perdón y este le fue otorgado, pero el príncipe no cejaría en su empeño para derrocar al gobierno de su padre.
En invierno de 1807 a 1808 las tropas francesas que había estrado a España con su consentimiento fueron ocupando plazas estratégicas en el norte del país, Napoleón buscaba aprovechar la debilidad e intrigas de la corte española para imponer su dominio sobre territorio ibérico. Godoy trato de poner a salvo la monarquía llevando a la familia real a Andalucía o trasladar el gobierno a América, pero el Consejo de Castilla se opuso a tal medida.
En marzo de 1808 surgió una nueva conspiración llamado el “motín de Aranjuez”, en el que participaron nobles, gente del bajo pueblo madrileño y campesinos, obligo a Carlos IV destituir a Godoy y más tarde abdicar en favor de su hijo Fernando. Dio inicio entonces el primer reinado de Fernando VII, que habría de durar tan solo seis semanas.
Napoleón ordeno a sus tropas dirigirse a Madrid antes de que Fernando VII pudiera consolidar su posición y, en efecto, llegaron un día antes de que hiciera su entrada a la capital el nuevo monarca. En abril, Napoleón convoco a Fernando a entrevistarse con él en Bayona, y poco después se reunían con ellos el depuesto Carlos IV y su esposa, el 2 de mayo en Madrid surgió un levantamiento nacionalista del pueblo en contra de la invasión francesa y suprimida por estas.
El 5 de mayo se firmó el acuerdo de Bayona, por el que Fernando VII abdico en favor de su padre Carlos IV, y este último en favor de Napoleón, quien a su vez proclamo a su hermano José como rey de España. Fernando quedo cautivo en el castillo de Valencay en Francia.
La ausencia de un gobierno de un gobierno nacional aceptable en Madrid desencadeno la fragmentación del Estado; en las provincias de España se levantaron insurrecciones locales y se crearon diversas “juntas” de resistencia. Ante el riesgo de una desintegración del Estado española, en septiembre de 1808 se creó una junta central, y en mayo del siguiente año este organismo acordó la reunión de las cortes, cuerpo legislativo comisionado para dar al país una Constitución que diera forma a un nuevo régimen y llevara a cabo la transformación de la sociedad.
Así en septiembre de 1810, las cortes iniciaron en Cádiz la empresa legislativa que culminaría con la Constitución en 1812. La invasión napoleónica aunada a la decadencia del antiguo régimen en la metrópoli, ofrecía a los criollos americanos la oportunidad para librarse de la marginación de que eran objeto por parte de los peninsulares. El descontento de los criollos se había agravado debido a que para pagar gastos militares había elevado impuestos y creado nuevos procedimientos para extraer de las colonias mayores recursos financieros.
Revolución industrial en Inglaterra A fines dl siglo XVIII se consumó en Inglaterra la revolución industrial, que transformo la antigua producción artesana en fabril maquinista y estableció a la vez la monarquía constitucional, el Parlamento y las formas políticas que favorecieron el desarrollo de la burguesía. Inglaterra buscaba acelerar el desarrollo de la producción capitalista dentro de su propio país; para la venta de sus productos y la adquisición de materias primas.
Las colonias españolas le brindaban grandes posibilidades para exportar a ellas el excedente de mercancías que congestionaban su comercio y su industria, y, por tanto, los políticos ingleses, de acuerdo con los industriales y comerciantes, se propusieron dominar comercial y políticamente las colonias hispanas, invadiéndolas o fomentando su independencia.
Antecedentes internos
En el seno de la sociedad colonial se presentaron agudas contradicciones que, serenamente enjuiciadas, nos permiten comprender la razón de muchas de las rebeliones de la época colonial y el que, finalmente en el año de 1810, se enfrentarán entre sí los diferentes grupos de la población. Las contradicciones mencionadas se dieron en todos los campos de la vida y la sociedad, y si bien es cierto que pretendió liquidarlas con la guerra de independencia, subsistieron después de 1821 y fueron la causa de muchos de los conflictos de los primeros años de vida independiente en el país.
Económicos: los españoles mantuvieron un absoluto control de las actividades económicas del país y solo algunas actividades secundarias las dejaron a criollos y mestizos, mientras que los indios y las castas permanecieron al margen de las actividades económicas importantes, y cuando pudieron disponer de algunas fuentes de ingresos, como el producto de sus tierras en los pueblos de indios y de sus cajas de comunidad, les fueron arrebatadas por los españoles vecinos.
Políticos: al igual que en el aspecto económico, los peninsulares mantuvieron sobre la política novohispana un severo monopolio que les permitió acaparar los cargos públicos de mayor importancia y solo los puestos inferiores de la burocracia nacional pudieron ser ocupados por los criollos. Debe rechazarse la idea de que los tres siglos de dominación fueron de paz y bienestar para la Nueva España; por el contrario, la intranquilidad y la inseguridad fueron la tónica de ese tiempo fueron la tónica de ese tiempo, pues a la acción de los muchos bandoleros que operaban en los caminos y en las poblaciones, deben sumarse las frecuentes rebeliones y conspiraciones auspiciadas por los indios, las castas, los mestizos, los criollos y, en ocasiones los propios españoles.
Movimientos rebeldes:
- La oposición de encomenderos españoles contra la real cédula de 1523 que prohibía la encomienda
- La conjuración de criollos encabezada por Martín Cortés contra las Nuevas Leyes expedidas en 1542 para limitar la encomienda, rebelión que tuvo lugar entre los años 1565 y 1566 y que fue sofocada con lujo de fuerza por las autoridades coloniales.
- La rebelión de negros de la zona de Córdoba y Orizaba, acaudillada por Tanga en el año de 1609. Si bien fue controlada por las autoridades, se resolvió con un triunfo para los rebeldes, a quienes se dio la oportunidad de vivir en libertad en el pueblo de San Lorenzo de los Negros.
- El tumulto en la Ciudad de México del 11 de enero de 1624, originado por diferencias entre el virrey, marqués de Gelves y el arzobispo Juan Pérez de la Serna, que arrojó como consecuencia el triunfo del prelado y la remoción del virrey.
- La sangrienta insurrección de indios en Yucatán, en el año de 1761, dirigida por Jacinto Canek, que a pesar de haber alcanzado algún éxito acabó sofocada por las autoridades de aquella apartada región.
- Los motines a que dio lugar la expulsión de los jesuitas en el año de 1767 y que cobraron notable fuerza en algunas poblaciones de importancia: Valladolid, Uruapan, Pátzcuaro, Guanajuato, San Luis de la Paz, San Luis Potosí y muchas otras.
- La conspiración de los Machetes, promovida en 1799 por Pedro de la Portilla contra las autoridades del país.
- La rebelión de 1801 en Tepic, encabezada por el indio Mariano, quien tenía la pretensión de acabar con el gobierno español para restablecer en México una monarquía indígena
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| Expulsión de los jesuitas de Nueva España |
Posteriores a los movimientos rebeldes ya señalados se organizaron en distintas poblaciones del país, durante los primeros años del siglo pasado, numerosas conspiraciones y juntas que manifestaban la necesidad de apartar a México de la dependencia española; de ese tipo de conspiraciones habrá de nacer el movimiento emancipador acaudillado por Miguel Hidalgo y Costilla.
Sociales:
Las marcadas diferencias sociales en la Nueva España fueron también un antecedente importante de la guerra de independencia, pues los españoles mantuvieron en ese aspecto un cerrado control. Al margen de ellos, y con profundas diferencias, estuvieron no solo los indios y las castas, que eran despreciados y gobernados con extrema dureza, sino también a los criollos a quienes se les regateaba posición social. Esta situación ocasionó que con cierta frecuencia los hombres de casta, especialmente los negroides, hicieran esfuerzos por rebasar la línea del color, de tal manera que pudieran ubicarse en sectores menos discriminados.
Conspiraciones En la nueva España
-Las noticias de la abdicación de la familia real en Bayona, crearon en la nueva España la división entre dos bandos claramente opuestos, por una parte, los criollos de la ciudad de México que pretendían crear juntas gobernativas provisionales y por otra los peninsulares defensores del régimen colonial. El virrey Iturrigaray consciente de que su suerte estaba ligada a Godoy, decidió aliarse al partido criollo para mantenerse en el poder. El grupo de españoles, encabezado por Gabriel de Yermo, rico terrateniente vinculado estrechamente con la audiencia, urdió un plan en contra del virrey y la noche del 15 de septiembre fue aprehendido y sustituido por Pedro de Garibay, quedó sometido por los peninsulares, detenido junto Azcarate, Primo Verdad y Talamantes.
Miguel Hidalgo y la conspiración de Querétaro
Durante el año de 1809 Hidalgo asistió a las reuniones que, bajo apariencias literarias, se celebraban en la casa del Sacerdote José María Sánchez en Querétaro y a las que asistían también el corregidor Miguel Domínguez y su esposa Josefa Ortiz, además de hombres de leyes, algunos comerciantes y varios militares, entre los que son Ignacio Allende, oficial militar y pequeño propietario de tierras, y Juan Aldama, oficial también, hijo del administrador de una pequeña industria. Esas reuniones se convirtieron en una conspiración, formalizada cuando a principios de 1810 se tuvieron noticias de las victorias napoleónicas en territorio español y sobre la organización de las juntas gubernativas en américa del sur. En febrero del mismo año el grupo Querétaro adaptó un plan revolucionario que consistía en formar juntas en varias localidades de El Bajío, así como en las ciudades de México y San Luis Potosí en rechazo a la idea de que la nueva España quedara sometida a los franceses y poner al gobierno a Fernando VII, el 1ro de Diciembre se aceleró la sublevación con Hidalgo como jefe, a media noche en 15 y 16 de Septiembre Hidalgo se reunió con Allende y Aldama para iniciar el movimiento revolucionario, estos 3 junto con 10 armados fueron a buscar a los reos y los tuvieron de aliados con gente del pueblo, Hidalgo conjunto una misa y dio una proclama.
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| Mural de la independencia de México de Juan O'Gorman |
Buscaban aprovechar la ausencia de Fernando VII para despojar a los peninsulares de los cargos públicos y establecer juntas gubernativas, integradas por criollos, mientras se resolvía la crisis política en la metrópoli y regresaba el monarca de su cautiverio en Valencay.




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